Salgan al sol...
Hoy es el último día que tengo para escribir algo para subir al Blog y, teniendo en cuenta que mi imaginación es casi nula, esta tarea es demasiado difícil para mi. Se habrán dado cuenta en el resto de los comentarios que subí.
Pero bueno, algo hay que hacer, y ya que mi hermano me está hablando mientras escribo estas insignificantes palabras, voy a usarlo con personaje para este posteo. Sobre todo resaltando su adicción a los jueguitos electrónicos que me están torturando la cabeza, con sus ruidos de tiros y los goles del “Winning Eleven”. No puedo entender esa compenetración que lo pone casi en trance con el juego, a tal punto que le podés estar hablando, o gritando y no vas a obtener ningún tipo de respuesta de su parte. Es increíble la velocidad en que mueve sus pequeños dedos de nueve años (sobre todo porque le falta uno) y la capacidad que tiene para recordar trucos de todo tipo de juego.
Igualmente, creo que este no es un problema solamente de mi hermano. Digo problema porque, en mi opinión personal este tipo de diversión les impide a los chicos acercarse al deporte o la vida natural, o por lo menos social. Ya que son capaces, por lo menos mi hermano lo es, de permanecer un día entero paseando de la Play Station a la computadora, de la computadora a la Game Boy, de la Game Boy a la tele y así sucesivamente, llevando una vida plenamente sedentaria y en penumbras, (es decir sin sol).
El martes pasado (6/11), pasaron en CQC una nota sobre chicos que pasan más de 12hs, jugando en el “ciber”, que dejaron de practicar deportes y otras actividades para internarse en es mundo virtual de la electrónica. Totalmente incomprensible para mí.
Creo que los avances tecnológicos no son tan positivos como se creen. Si bien reconozco, que es necesario un momento de dispersión y que los juegos cumplen con lo requisitos que demandan los chicos, hay otras formas de diversión. Quizás me cuesta entender como cuando yo era chica me divertía armando una revista con Ailen o jugando al Bingo de cuentas, o juntando hormigas en el jardín, o armando casas de “daquis” y ahora mi hermano depende de una Play Station o una Game Boy para poder irnos de vacaciones un semana.
Espero que no piensen que soy un hongo alejado de la realidad, pero la verdad es que no entiendo ni los juegos de la Play y mucho menos los de la Game Boy, en la compu, se jugar al “Kid Pix” o “Los Pitufos” y casi no se usar Internet (lo cual me juega bastante en contra, sobre todo para la tarea de lengua!! Jaja!!).
Nos vemos el año que viene por este medio (si es que el Blog continúa) o mucho mejor en el cole después de unas lindas vacaciones al aire libre.
Julieta Gómez Reboredo

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jaajj
vos tenes que ver a mi hermana de apenas 4 años jugando a la compu!
t pone, te saca el juego..
si yo estoy escuchando musica y a ella no le gusta, me la saca :@
por dios!
los chicos vienen con la tecnologia incorporada!
mely | 12-11-2007 - 23:12:16 GMT -3 #