Había una vez…
Había una vez…
"Cenicienta", "Blancanieves" y "La bella durmiente”, princesas de los cuentos populares, fueron quienes marcaron un estilo de vida que representaban a las mujeres. Como los momentos que tuvieron que enfrentarse a situaciones como ser, atravesar un bosque desconocido, malvados dragones, brujas, madrastras, y hechiceros.
Aquellos cuentos que nos trasmitieron que, las mujeres o eran buenas, capaces, obedientes y sufridas como Cenicienta o eran crueles, perversas y que al final recibirían terribles castigos por ello.
Cuentos infantiles, que nos muestran que la función femenina es hacerse cargo de las cosas domesticas como pasa con Cenicienta, mientras que la función masculina es trabajar y ganar dinero para mantener a sus familias y defenderla de todo aquello que podría atacarla.
Lo paradójico de esto es que quizás esta verdad ha quedado firmemente aferrada a través de algo tan hermoso como los cuentos y justamente las encargadas de trasmitir esta idea fueron precisamente: “Las mujeres”. Destacar que la belleza va asociada a la virtud y el sometimiento de ser Buena (como Blancanieves) o de ser malvada (como su madrastra), han sido modelos sociales que tanto las niñas como los varones escucharon una y otra vez en boca de madres o abuelas.
Asimismo se ha consolidado a través de ellos, un modo masculino de ver la realidad: los príncipes eran los que "despiertan" a las princesas dormidas, los que atraviesan y vencen terribles enemigos, constituyéndose en prototipos sociales y naturalmente aceptados. El hombre salva y rescata a la mujer y le concede lo que ella más ansía en la vida: el matrimonio, el que se considera el final feliz.
Con todo esto de ninguna manera quiero desmerecer el enorme valor que los cuentos tradicionales tienen para los chicos y los grandes, simplemente me detengo a pensar que si leemos y trasmitimos estos relatos, hoy en día, como una verdad naturalizada y sin posibilidad de discusión, estamos brindando una imagen distorsionada de la mujer de hoy. Una mujer que a cambiado, que se ha convertido en alguien muy fuerte, que es partícipe en todo aquello que atañe a la sociedad, ya sea en sus trabajos, a través de jerarquías en determinados puestos, en sus pensamientos que hoy tienen voz y poder de decisión. Y por sobre todo en que ya es uno más, sin distinción de sexo, en este mundo en el cual nos encontramos inmersos.
Florencia Marturano
4to Mercantil.

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del.icio.us

soy una total fanática desde chiquita, y después de leer tu post no me queda más que decir: ARRIBA LAS PRINCESAS!!! jaja!
a ver cuándo se van a emepzar a leer cuentos en donde ellas los salven a ellos! ;) jajaja!
Martu, me gusto mucho el post!
MariLu | 05-07-2007 - 22:48:29 GMT -3 #
hoy martu!!! como luchamos con el post!!!! m tienen podrida los kuentos de habdas!!!! podrida!!!! la fanatik de shrek te habla!!!! jajajajja lo q hisiste es un plagio!!! robo a mano armada!!! jajjajaj te kiero loka!!!
ailu_Reloka | 06-07-2007 - 20:44:39 GMT -3 #
martuuu!
me encantoo!...
me encantan las prinsesasss:)...
te quiero mucho!..
besos!
aye! | 10-07-2007 - 19:36:59 GMT -3 #