Blanca nieve y los 7 promotores
Decidí hacer un posteo solidario, dedicado al prójimo, mi curso lector. Decidí exponer, de manera breve, un tópico que no tiene desperdicio: “El viaje de egresados”
En primera instancia me urge la necesidad de mencionar una situación que experimenté de manera repetida a lo largo del año. A pesar de escabullirme deshonrosamente varios días a la salida del colegio, para que los vendedores (con una extraña tendencia al balanceo corporal y a la gesticulación excesiva) de diversas empresas no me hicieran el tremendo favor de comunicarme los beneficios de sus productos, ni aclararme que lo único que les importa es mi cuidado y salud, y aunque resulte sorprendente, rehusarme a que me expliquen la libertad que poseo para elegir la empresa que me resulte más conveniente, percibí cómo parte de mis compañeros llenaban “listas” con sus nombres, direcciones de correo electrónico y algunos números celulares. Ante mi ignorancia sobre el tema, no hice más que preguntar cuál era la razón por la cual facilitaban algunos de sus datos personales a estos desconocidos promotores, que no se diferenciaban de cualquier otra persona, a no ser por algún que otro peinado, calcomanías y reducida folletería. La totalidad de las respuestas obtenidas a mi reiterada pregunta fue: “Para saber el número de chicos que viajan, y así armar un presupuesto”. Mi angustia fue incontrolable al enterarme que tanto yo, como otros de mis compañeros llevábamos una enorme cantidad de tiempo de vida confundiendo los términos “número” con “datos personales”, es inimaginable los perjuicios que podríamos haber llegado a tener de no habernos enterado oportunamente (Pido y acepto nuevas respuestas al interrogante).
Superado el inconveniente de error conceptual, procedí a observar otros comportamientos patológicos en los grupos viajeros, sin sentenciar negativamente ningún aspecto. Por ejemplo:
- Adaptan la frase “Nos vamo’ a Bariló” a todo tipo de canciones y/o ritmos,
- Exteriorizan sus ganas en nuevos cortes de pelo, formas de caminar e inclusive notables modismos en el habla,
- Se regenera la formación de grupos en el aula,
- La mayoría de los alumnos tiene el don de gritar a la hora de debatir el tema,
- Se considera al viaje como un ritual máximo e indispensable de iniciación a la vida adulta.
- Se suele festejar con efusividad el comienzo de las clases de 5º año.
La claridad al tomar la opción afirmativa de IR a Bariloche es irrefutable, pero recapacitando sobre la protección que voy a recibir una vez en el lugar, provista por los amables coordinadores, exclusivamente preocupados por mi cuidado y salud, mi pregunta es ¿Volveré?
Todavía no he presentado ningún “síntoma del egresado”, pero sospecho que lo voy a hacer. Entonces pido que si me corto el pelo muy seguido, y/o exhibo anomalías en mi comportamiento cotidiano, ya lo saben, tomen la lista de Travel Rock, busquen mi teléfono y avísenle a mis padres. Éstos se contactarán de inmediato con los promotores, únicos preocupados por mi salud, cuidado y conveniencia.
Posteo del 19/6
Rocío Peressini

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Cuarto año. Bariloche. Humor. Ironía. Mezcla pocas veces vista.
¡¡Bravo, excelente post!!
Mónica | 21-06-2007 - 23:40:02 GMT -3 #
Como dijo la profe!
EXCELENTE POST!
esa es mi amiga Peressini,muy bueno...dice toda la verdad!
Anto Aver | 28-06-2007 - 20:28:05 GMT -3 #
Roooo Felicitaciones!
Maru Calvo | 28-06-2007 - 20:39:29 GMT -3 #
Roo Muy Buen post.
¡Felicitaciones!!
Flor Marturano | 01-07-2007 - 18:02:03 GMT -3 #
jajaja, me gustó mucho el post! esta muy bueno lo de los promotores, es fastidiosamente cierto!!! .... te felicito! :)
MariLu | 05-07-2007 - 22:43:32 GMT -3 #
jajaj muy bueno..
beso
delfus | 08-07-2007 - 17:17:56 GMT -3 #